Ya sé que ustedes me dicen que no le gusta el fuchibol, pero hoy estoy ante un gran dilema. Fíjense que esta jornada juega San wicho contra Santos, obvio hay que irle a los locales. Me gustaría ir porque está cerquita, pero luego me da hueva con los weyes que van con sus tambores.
Ah es que no les he dicho, que aquí cerquita de la jaus, en unas canchas, se vienen los de la porra a practicar. Ora sí que bi nanen, pinches weyes! Nomás no dejan oir con su desmadre que hacen, y luego traen perros de pelea (yo no sé qué sienten o qué) y los dejan andar sueltos ahí! Haganme el chingado favor.
Además estos individuos tienen graffiteadas todas las paredes de por ahí con cosas tan profundas como “Vamos gladiadores” “Arriba SAN LUIS” bleeeeeeeeeh
Y bueno, hay que soportar a esos weyes cada que juega el san luis y cada viernes o jueves que vienen a practicar. El otro día (cuando pasó lo de la niña perdida, véase entrada Hoy) un policía me dijo que cada rato los trepaban… ya no los deberían dejar salir, a ver si así dejo de oir los tamborazos. ¿Qué no tienen nada qué hacer? ¿Familia? ¿Amigos? ¿Escuela? ¿Internetz? ¿Un blog para postear pendejadas? No sé.. o sea, que no les dicen nada sus papás? los ven salir pintados de la cara y con pelucas y tambores y no dicen nada nadita nada?
El punto aquí, era… era… que mañana juega mi queridísimo America y mi también querido Monterrey. Chíngale. ¿A cuál apoyamos? El CA ha sido mi equipo de toda la vida, herencia de mi mamá que era bien fans. Pero el Monterrey… ay wey, el Monterrey.. es un cariño especial.
Cuando yo llegué a Monterrey junto a mi actual, Empezamos a vivir cerca del centro de allá, por el metro Félix U. Gómez. Allá yo conocía a Jorge, a Monse, a kin y a Roberto Romo y otros como Greg que estaban trabajando allá. Con Monse había quedado días antes de vernos porque se iba a poner unos cartones la wey.
Dio el domingo y como yo no sabía ni dónde estaba exactamente, Monse y Javi (su ahora esposo) pasaron por nosotros. Hacía como 3 años que no nos veíamos. Nos fuimos a la casa de Monse y ps a toda madre, fue ahí donde me empezaron a cocowashear de que los Rayados eran la ondísima y sabe qué. No pasó de un comentario, una peda, un buen cotorreo y una desvelada que culminó con llegar bien tarde a mi primer día de chamba.
El miércoles siguiente, jugaban los Rayados. Nos hablamos y llegué a la casa de Monse y pasamos después por mi actual. Nos fuimos a un billar que la verdad era acá tipo la Herradura jajaja bueno, no tanto pero ahí más o menos del estilo. Era el clásico: Tigres vs Rayados. Alejandro, a quien le gusta el futbol pero la verdad como que no le entiende ni mergas, se emocionaba cada que alguien.. fuera quien fuera.. estuviera a punto de anotar (la neta es que la cosa no ha cambiado mucho desde entonces eh..)
Ese día tomamos quién sabe cuánto. Nos enviabamos botana de un extremo de la mesa de billar al otro. Mejor partido no he visto, y por todo eh… estuvo chingón el partido, el ambiente y la compañía. Ese día nos hicimos comadres la Monse y yo. Ese día se agarraron a madrazos en el billar unos weyes y unas weyas se deschongaron afuera así con uñas y dientes. Nosotros salimos bien pedos y todavía el Javi iba a manejar… creo que ni el carro encontrabamos. JAJAJA, llegamos a un puesto de tacos y todavía andabamos hablando del Monterrey. Pinches tacos picosos.
Esos meses, mientras veía los partidos de los Rayados pasaron muchas cosas importantes en mi vida, muchas muchas que serán dignas de otro post. En esa jornada me chuté los demás partidos de los Rayados, compré mi banderita, mi camiseta, y me aprendí la porra que cantaba eufóricamente mi concuña cada que veíamos los partidos:
Vamos Monterrey… queremos la cooooopa, la hinchada está loca y yooooo quiero verte campeón, yo te iré a apoyar como todos los años… esa es mi pasión quiero verte campeóoooon..
¿Alguien recuerda la final? Les hablo de Monterrey vs Toluca, estuvo de morirse, wey. Fue cuando el arbitro ese que parece drácula o algo así se pasó de sagita, como dijera poky, y expulsó a tres de los Rayados. Obvio ganó Toluca. Un robo, pues.
Entonces, todo esto.. para decirles.. que quiero que ganen los dos y que no pierda ninguno.
Jorge jamás me ha perdonado que me haya gustado más irle a los Rayados que a los Tigres.
Te dije wey, vámonos al fuchi, y te valió madre.
Les dije que comentaran y no les valió madre